TrazaLab convierte la información clínica en un solo registro: paciente, laboratorio, tipo de trabajo, dientes, Rx, registros, archivos y evidencia. El caso se prepara como borrador y solo cruza al laboratorio cuando el usuario lo envía.
El caso nace en estado borrador. Las listas del laboratorio excluyen borradores hasta que el caso se envía.
Corona, puente, implante, arco completo, removible, carilla, incrustación o guía quirúrgica no usan el mismo paquete.
El caso puede reunir archivos 3D, DICOM/DCM, fotografías clínicas, documentos y notas según el flujo.
El objetivo no es decorar la orden. Es que el laboratorio reciba los datos que necesita para entender qué fabricar, con qué evidencia y bajo qué contexto clínico.
TrazaLab no reemplaza el criterio del doctor ni del laboratorio. Organiza el handoff para que las decisiones, archivos y datos no queden repartidos entre mensajes, notas sueltas y enlaces externos.
La orden empieza con una base simple: paciente, laboratorio y contexto inicial. Si el usuario está preparando un análisis privado, también puede crear un caso sin enviarlo a un laboratorio.
Esta separación importa porque un borrador no debe verse como una orden activa del laboratorio. En TrazaLab, el borrador es espacio de preparación.
El flujo no trata todos los casos igual. Una guía quirúrgica necesita sitios, soporte, sistema, manga, CBCT/DICOM y STL. Una corona o puente necesita otra matriz de datos. Un removible no se prepara igual que un implante.
La página debe decir esto con precisión: TrazaLab cambia las preguntas según el tipo de caso; no promete que todos los casos usen el mismo número de pasos.
La selección de dientes no vive como texto suelto. En el flujo, los dientes, arcada, pilares, pónticos o sitios de implante se vuelven parte del registro del caso.
Ese registro alimenta la Rx y evita que la descripción clínica dependa solo de una nota escrita al final.
La creación del caso no termina en material y tono. El usuario también define cómo llegarán los registros: impresión física, escaneo intraoral, archivos digitales, mordida física o combinaciones según el caso.
TrazaLab acepta archivos clínicos y de producción dentro del registro del caso. El gestor de archivos soporta archivos grandes hasta 5 GB por archivo.
El flujo protege una diferencia básica: preparar un caso no es lo mismo que mandarlo a producción.
El usuario empieza el caso, elige paciente, laboratorio y tipo de trabajo. El laboratorio todavía no lo trata como orden activa.
El flujo pide dientes, arcada, Rx, material, registros y datos específicos según la rama del caso.
Antes de crear o enviar, TrazaLab muestra el paquete de producción y bloquea faltantes críticos cuando el flujo los requiere.
Al pasar de borrador a enviado, el caso entra a la vista del laboratorio y queda registrado como enviado.
La creación del caso reduce ambigüedad del handoff. No controla biología, preparación clínica, decisiones de diseño ni ejecución del laboratorio.
TrazaLab organiza datos, archivos, Rx, evidencia y comunicación. La fabricación y la aprobación técnica siguen siendo responsabilidad de los equipos clínicos y de laboratorio.
Si falta CBCT, STL, una foto o una medida clínica requerida, el sistema puede señalar el faltante. No debe inventarlo.
Respuestas simples, basadas en el comportamiento real del flujo de creación del caso.
Debe empezar como una orden trazable, con los datos y archivos que el laboratorio necesita para revisarla antes de producir.