El archivo clínico es la evidencia clínica. TrazaLab lo trata como tal — hasta 5 GB por archivo, formato original sin alteración, subida reanudable que resiste cortes de internet, y vinculación permanente al caso. STL, DICOM, CBCT, OBJ, PLY y fotografía RAW — el lab recibe exactamente lo que el cirujano capturó.
Sin conversión, sin compresión, sin reformateo. El archivo llega al lab exactamente como salió del escáner, del CBCT, o de la cámara.
Implementación tus.io (estándar abierto de subidas reanudables). El cliente fragmenta el archivo y sube bloque por bloque. Si se corta la señal, al reconectar, retoma exactamente donde quedó. Sin servidores mágicos — un protocolo que funciona.
El archivo se divide en bloques de 5 MB antes de subir. Cada bloque lleva su offset y su hash.
Cada bloque confirmado se registra server-side. El cliente sabe qué fue recibido y qué no.
Si internet falla, la UI muestra "reanudable" con el porcentaje exacto alcanzado. Sin perder trabajo.
Al volver la conexión, el cliente pregunta al servidor dónde quedó y continúa desde ese offset.
Al completar, hash de todo el archivo confirma integridad. Si falla, se re-sube solo el bloque corrupto.
Un CBCT de 2.4 GB sobre conexión residencial inestable puede tardar 15-20 minutos. En una clínica con WiFi compartido, el 30% de subidas se interrumpen al menos una vez. Sin reanudable, cada intento que falla significa re-subir el archivo completo. Con reanudable, el paciente ya está caminando hacia la puerta mientras el archivo termina de subir solo.
Sin egress fees, sin cargos sorpresa. El almacenamiento está dimensionado para la realidad de un laboratorio: ~67 GB de archivos activos, ~10 GB rotando cada mes. La plataforma absorbe el costo dentro del plan.
Cifrado de grado bancario para archivos que pueden contener información médica identificable.
Archivos clínicos vienen en todos los planes TrazaLab. Almacenamiento incluido. Sin egress fees. Sin sorpresas.